Invisible, lo que es invisible, no es. Pero el resultado es el mismo, ya que el ojo humano es incapaz de verlo. Científicos de la Universidad de Berkeley han desarrollado un material que consigue que la luz esquive los objetos. Y si un objeto ni refleja ni absorve la luz, se vuelve, de hecho, invisible.
El material, creado de manera artificial gracias a la nanotecnología, se caracteriza porque tiene un índice de refracción negativo de la luz, algo de lo que carecen los materiales naturales.

Ejemplo de refraccion natural, en el agua.
Esa característica es la que le convierte invisible para el ojo humano, una cualidad que ya andan investigando los militares americanos, quienes han visto un filón en la invisibilidad. No en vano, la investigación ha sido financiada por la Secretaría de Defensa de EEUU, que ya sueña (“hay que ser cautos”, insisten los científicos) con la posibilidad -ahora mas cercana- de ocultar aviones y carros de combate.
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